Este mineral es una piedra de coraje. Sus energías calmantes reducen el estrés y relajan la mente. Armoniza su entorno y protege contra la polución.
Psicológicamente, la aguamarina, es afín a las personas sensibles, tiene el poder de invocar la tolerancia de los demás. Calma la mente, retirando los pensamientos accidentales además de aliviar los miedos e incrementar la sensibilidad.
Espiritualmente agudiza la intuición y provoca clarividencia. Es fantástica para meditar, proteger el aura y alinear los chacras, limpiando a su vez el de la garganta.
Colócala donde sea apropiado. Muy eficaz puesta sobre los ojos o tomada como elixir.

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